Foto: Rodolfo Soto

«Chelo» Guerrero 18 años de GPH ininterrumpidos

El piloto fueguino debutó en 2002 y desde ahí no ha dejado de correr el Gran Premio de La Hermandad. Desde pequeño veía la carrera con los amigos del barrio y todos soñaban con correr el GPH, sueño que todos hicieron realidad, pero Marcelo no deja de hacerlo.

El el Clásico de los Martes tuvimos la visita virtual de Marcelo «Chelo» Guerrero, piloto de Porvenir radicado en Punta Arenas que desde su debut en La Hermandad el año 2002 como navegante de Julio Hernández en el Toyota Tercel decidió que jamás dejaría de correrla mientras pueda.

«Chelo» ha sido perseverante y apostó por la categoría B donde lleva al menos un par de autos a su haber para competir, dice que no le ha sido fácil, pero que año a año a podido ir mejorando la performance de su auto y también la propia.

Para el programa también pasó a ser un clásico, ya que de las 14 temporadas, por lo menos ha estado en 10 como invitado.

Hoy el motor de su Lada Samara lo prepara «El Negro» Andrade en Punta Arenas y todo lo que es chasis y suspensión lo arma el y su amigos. Máquina que hoy esta en preparación para estar presente en el Rally de Porvenir los días de fiestas patrias.

El Sueño de La Hermandad

Marcelo Guerrero nace el año 72 y desde el 82 mas menos ya comienza a soñar con la Hermandad, nos cuenta que en esa época «el GPH era la fiesta del año, junto a sus hermanos esperando a los amigos que vendrán, transportando a uno que otro y así fuimos haciendo amigos entrañables»

Chelo comenzó a los 30 años a correr, pero hasta ahí dice que la radio encendia desde muy temprano para esperar los datos e info de los binomios y con emoción nos cierra la frase con «es algo que se vive, que se tiene y como dicen por ahí; es un sentimiento»

Nos juntábamos con los amigos del barrio, la mayoría terminó corriendo, otros ganando La Hermandad. Otros empezaron más pronto que otros; era la meta que todos teníamos, que era correr el Gran Premio. No importaba si el auto era el mejor o no, el desafío era terminar, llegar al otro lado y volver al día siguiente.

El año 2010 fue uno especial para él, ese año se preparó como siempre, con anticipación y mucho esfuerzo. Sin embargo a la hora que se acercaba la inscripción, no tenía copiloto y al pasar los días no había novedades en cuanto a quien podría guiarlo desde la butaca derecha.

La hora se aproximaba y el cierre de inscripciones era inminente, Chelo aún sin copiloto veía muy cerca la posibilidad de no correrla por falta de navegante. Finalmente a poco de «tirar la toalla» suena el timbre de su casa y su amigo Ricardo Mellado le llega a comunicar que no se preocupe, que él asumirá el rol de copiloto y que por ningún motivo se quedará sin Hermandad.

La entrevista a Marcelo Guerrero nos deja un gran sentimiento de alegría, de ver cómo todos estos años se ha ido escribiendo la historia desde un montón de lugares y gente, esa que sólo vibra enormemente con La Hermandad y que es capar de adoptar incluso el oficio de mecánico por las noches, ya sea algunas en compañía de los entrañables amigos y también solo otras tantas.

Quizá el mensaje más profundo que nos deja es que «Querer es poder» y que los Sueños ha que perseguirlos, que no importa cuando empieces; que lo importante es comenzar.

En los agradecimientos Marcelo no quiso dejar pasar la oportunidad de mencionar a su esposa Gloria e hijas; pero también a los amigos que son parte del camino en esta aventura como lo son Julio Hernández, Ricardo Mellado, los hermanos Guineo, Sandro Goich y Fernando Barría. Hoy especialmente a «Quillo» y Felipe Barrientos.

A continuación la entrevista completa.

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