Innovación…dura innovación

Una noticia es tal cuando nos hace alguna diferencia. Cuando la información que recibimos es, justamente, novedosa. Pero eso no quiere decir que no existiera antes; tan solo no lo habíamos visto.

El 2011 el proyecto de MotoGP de ducati abandonó una idea que aparecía innovadora. Demasiado, esto es, innovadora para el motociclismo del momento: una moto sin chasis; donde el motor mismo sostiene a la moto, con un suplemento que une al motor con el tren delantero de la moto. Las presiones del medio, por temas de competitividad, pero -no se puede menospreciar esto- también por la urgencia que presentó Valentino Rossi a los italianos respecto a su necesidad de lograr una moto con la que se sintiera él cómodo, hicieron que Ducati abandonase el proyecto. En cambio, empezaron a construir una moto al estilo japonés: con chasis de aluminio de doble viga.

Sin perjuicio de lo anterior, pero recibiendo una buena cuota de críticas prejuiciadas ella misma, la Panigale 1199 -es decir, la nueva superbike que Ducati trajo Ducati para el 2012- presenta la misma estructura de la GP8 que empezó todo este trabajo: una moto sin cuadro.

Obviamente, los fanáticos de Ducati elevaron la voz ante semejante herejía. La moto no lleva ni correas de distribución, ni cuadro de acero estilo trellis…¡solo bastaría que no fuera roja! Pero como un viejo amante de Ducati dijo una vez: si querían que Ducati mantuviera sus tradiciones, estarían montados sobre una radio.

Pero eso es tema de otro momento. El punto es que la innovación no es fácil, ni de fácil reconocimiento. Ya Britten había construido hace varios años una moto capaz de ganar que no llevaba cuadro, y…en 1988 lo habría hecho la Quantel Cosworth, ganando -más encima- en Daytona.

Videito:

 

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