Jutta Kleinschmidt la dama de hierro del Dakar

A 20 años que la alemana Jutta Kleinschmidt se convierte en la primera mujer que gana el Rally Dakar. 

El Dakar posee un sinfín de anécdotas vinculadas con la superación y el sacrificio, con la entrega y la perseverancia, con la solidaridad y el esfuerzo.

Pero ninguna alcanzó los picos de dramatismo de la anteúltima etapa de la competencia de 2001, de la que en estos días se cumplen 20 años. Fue un desenlace escandaloso, con maniobras desleales, sanciones, acusaciones cruzadas y apelaciones, cuyo resultado se definió en un escritorio varias horas después de que los autos llegaran a la capital de Senegal. El saldo fue un nombre impensado en la cima de la clasificación: Jutta Kleinschmidt, desde entonces la única mujer que llegó a lo más alto de la carrera más difícil del mundo. Y lo hizo imponiéndose ni más ni menos que a su ex marido, con quien las cosas no habían terminado precisamente en buenos términos.

Aquel triunfo de 2001 fue fortuito pero no casual. Nacida en agosto de 1962 en el seno de una familia de laburantes de la ciudad alemana de Colonia, Kleinschmidt se inclinó muy rápido hacia los motores, la velocidad y la aventura. En 1987, mientras trabajaba en el Departamento de Desarrollo e Investigación de BMW, compró una moto destartalada que ella misma arregló para participar en el Rally de los Faraones en Egipto. Se hizo bien desde abajo en el Dakar, debutando en 1988 con aquella misma moto adaptada y ella a cargo de todas las reparaciones ante la falta de presupuesto para un mecánico. Ya en 1992 el asunto tenía otro color, con un pequeño apoyo de BMW y una moto lo suficientemente sólida para imponerse en la subcategoría femenina y finalizar 23° en la general.

La alemana volvió a tierras africanas y obtuvo el segundo lugar en 2002, el octavo en 2003 y el tercero en 2005. Su legado continuó con otras pilotos que, sin embargo, estuvieron lejos de sus resultados. “Ellas pueden ser tan rápidas como los hombres, pero también se necesita apoyo, algo que no es muy fácil de conseguir para las mujeres”, dijo unos días atrás. Consciente de esa falencia estructural, la actual presidencia de la comisión de Cross Country de la FIA tiene un programa para ampliar las oportunidades de las mujeres dentro de la especialidad.

Mal no le ha ido: de esa cantera salió la española Cristina Gutiérrez, que con su triunfo en la primera etapa de la edición 2021, que se terminó el viernes en Arabia Saudita en la categoría Side by Side (con autos similares a los buggies playeros), se convirtió en la primera mujer en imponerse en un parcial desde 2005. ¿Quién había sido la última? Ella, la Reina del Desierto.

Hoy Jutta vive dando conferencias de motivación y de superación de obstáculos, y sigue siendo una amante de la adrenalina y el deporte. Desde 2004 que es piloto de helicópteros, y además ha cruzado los Alpes en bicicleta.

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