Hannah McMillan Schmitz, Pierre Gasly y Max Verstappen, en el podio del GP de Brasil, en Interlagos. (Foto: RedBull Racing)

UNA MUJER TRIUNFADORA EN LA FÓRMULA 1

HANNAH MCMILLAN SCHMITZ, LA INGENIERA DETERMINANTE EN LA VICTORIA DE VERSTAPPEN EN INTERLAGOS.

Cada vez hay más mujeres en el mundo de la Fórmula 1, y cada vez son más decisivas. La victoria de Max Verstappen en el Grand Prix de Brasil no habría sido posible, acaso, sin el aporte fundamental del estratega jefe del equipo RedBull. Una mujer.
Hannah McMillan Schmitz, graduada en Cambridge en 2008, trabaja desde hace diez años en la escuadra de Milton Keynes; en abril de 2011 fue ascendida a su cargo actual, en el que diseña y lleva adelante la estrategia del equipo en carrera. La ingeniera de 34 años es la que subió al podio en Interlagos a recibir el trofeo al constructor vencedor. Fue un estricto acto de justicia, según sus responsables.
«Ella decidió la estrategia correcta y sentí que lo correcto era invitarla a que fuera a recoger el trofeo», explicó Christian Horner, el director deportivo de RedBull. «Todo el crédito es para Hannah».

El acierto de Hannah

¿Cuál fue el acierto de Schmitz en carrera? Decidir la detención de Verstappen en el giro 44, en la primera neutralización de la carrera, en contra de lo que asegura la teoría: el líder de la carrera nunca resigna la punta con una detención no planeada en boxes.
La ingeniera confió tanto en la ventaja que tenía que había amasado el holandés -unos dos segundos sobre Lewis Hamilton- como en la fortaleza del RedBull-Honda en la carrera, y arriesgó la convocatoria. En ese momento, con ambos autos equipados con gomas medias, el inglés había sido más rápido que el holandés en cinco de las siete vueltas previas a la detención.
Horner admite que dudó por un instante, teniendo en cuenta la posibilidad de que Hamilton no se detuviera a su vez y se quedara con la vanguardia: «Entregar la posición en pista es algo que requiere coraje». Schmitz arriesgó y acertó: con gomas frescas, Verstappen hizo el resto.
«Hannah ha estado con nuestro equipo estratega desde hace años», la elogió Horner. «Tuvo su licencia por maternidad el año pasado y retornó a trabajar full time. Para venir a trabajar tiene que conducir su auto cuatro horas por día, tal el compromiso y la pasión que siente por este trabajo». Schmitz sigue viviendo en las afueras de Londres y debe conducir 300 kilómetros por día para arribar a la factoría.
En una entrevista publicada en 2016, Hannah McMillan Schmitz contó que la primera carrera a la que asistió fue el GP de Inglaterra de 2009, al poco tiempo de haber comenzado a trabajar para RedBull. Admiradora de Michael Schumacher («tenía un novio alemán cuando comencé a ver carreras»), su circuito favorito es Suzuka: «la atmósfera es única». Y aseguraba entonces: «Lo que más me gustaría sería hacer una carrera perfecta, una en la que no haya nada que uno hubiera hecho distinto, inclusive en perspectiva. Aparentemente, esas carreras no existen…». Probablemente Brasil 2019 haya, finalmente, llenado ese casillero.
(Artículo de PABLO VIGNONE)
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