Valentino Rossi: ¿Glorias pasadas o vigente corredor?

El hecho de que Valentino Rossi sea sujeto hasta el día de hoy de un ferviente fanatismo a lo largo del planeta, después de dos años sin lograr ninguna victoria en MotoGP, no es casualidad. El «Doctor» ha logrado un impresionante récord de victorias, superando hace un rato la centena de carreras en la punta del podio, y logrando 7 campeonatos en la categoría reina (500cc/MotoGP). Además, el italiano es una de las figuras más potentes que ha tenido el mundo del deporte, en términos de marketing; tanto por sus legendarias batallas dentro y fuera de pista (Biaggi, Gibernau, Stoner, etc.), como por su innato talento como comunicador y showman.

El punto es que Rossi se ha ganado el cariño y admiración de pilotos y fanáticos. Sin embargo, se enfrenta ahora, como uno de los mayores pilotos en la categoría, y tras dos temporadas en Ducati, a uno de sus más grandes desafíos: volver a ganar.

¿Puede un piloto volver a ganar? Es una pregunta siempre complicada. Sea por haber estado en el retiro, como Schumacher en F1, o por haber «perdido vigencia» compitiendo con equipamiento inferior, o porque los competidores han aumentado vertiginosamente su nivel. Es una pregunta siempre complicada, porque como muchos célebres corredores han reconocido: todos los pilotos en la grilla, o al menos una buena parte de ellos, tiene las capacidades técnicas y deportivas para honrar su puesto; lo que diferencia a los ganadores del resto es tan solo ese 1% de confianza adicional, de correcta mentalidad. El factor psicológico nunca se debe desestimar.

Y en ese aspecto, Rossi nos da confianza. Capaz de sonreir hasta en los peores momentos con Ducati -si bien su sonrisa fue disminuyendo paulatinamente, no cabe duda-, Rossi es un piloto maduro, con claridad. Las circunstancias cercanas nunca le han impedido ver el panorama más amplio. Ahora, él manifiesta confianza en poder volver a ganar carreras; campeonatos…eso habrá que verlo, dice.

La otra cara del aspecto psicológico, y no menos importante, es la percepción de sus pares, de sus rivales directos y colegas significativos. Vale decir, capaz incluso más importante que la confianza en sí mismo, es el temor/respeto de sus competidores. Y ese aspecto Rossi siempre lo ha manejado a la perfección. Bastaba escuchar a sus colegas, que habiéndolo adelantado en alguna curva en sus malos momentos con Ducati, aun así reconocían lo increíble de dicha hazaña, y las ganas de mandar a enmarcar la foto. Rossi no gana desde el 2010, pero sus compañeros siguen viendo a Il Dottore. Su enorme sombra no ha desaparecido en estos dos años dentro de la grilla.

Loris Capirossi, amigo y compatriota de Rossi, ahora retirado de las carreras y trabajando como asesor de seguridad del campeonato, ha probado la Yamaha M1, y conoce a su colega. Siempre un referente, reconoce que Rossi tiene chances de ganar, tiene oportunidad de ser competitivo.

Pero quizá más significativas aun son las palabras de su ahora-de-nuevo compañero de equipo y antiguo amargo rival dentro de casa, el campeón Jorge Lorenzo. Jorge ve en Rossi una enorme fuerza positiva para el equipo, pero también un rival peligroso. Reconoce que Ducati -que no gana desde 2009- ha servido como un manto para ocultar durante dos años las verdaderas capacidades del italiano; las que no se pueden subestimar.

Pues bien, el año 2013 se viene con grandes sorpresas y desafíos. ¿Podrá volver a ganar Rossi? ¿Aumentará sus récords? Está algo lejos aun pero, ¿podrá acercarse más a las marcas de su ídolo Giacomo Agostini?

Veremos cómo se desenvuelve este nuevo año. Por lo pronto, faltan un par de meses para las primeras pruebas oficiales el año, que si no son en mojado -cruzo los dedos- podrán brindarnos algo más de claridad respecto al estado actual de Rossi y su relación con la M1.

Comparte en tus Redes Sociales